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hén Itzá (maya: (Chichén) Boca del pozo; de los (Itzá) brujos de agua )?1 es uno de los principales sitios arqueológicos de la península de Yucatán, en México, ubicado en el municipio de Tinum, en el estado de Yucatán. Vestigio importante y renombrado de la civilización maya, las edificaciones principales que ahí perduran corresponden a la época de la declinación de la propia cultura maya denominada por los arqueólogos como el período posclásico.

Chichén Itzá fue fundada hacia el año 525 d.C., durante "la primera bajada o bajada pequeña del oriente que refieren las crónicas", por los chanes de Bacalar (que después se llamaron itzá) y más tarde aún cocomes.7

El Caracol.

Habiendo establecido los chanes la capital de su gobierno en Chichén Itzá en la época señalada, provenientes de Bacalar, continuaron su trayecto de oriente a poniente en la península de Yucatán, al cabo del cual fundarían también otras ciudades importantes como Ek Balam, Izamal, Motul, T'Hó, la actual Mérida de Yucatán y Champotón.8

Ya hacia el final del período clásico tardío, en el siglo IX, , Chichén se convirtió en uno de los más importantes centros políticos de las tierras del Mayab. Para el principio del posclásico (desde el año 900 hasta el 1500), la ciudad se había consolidado como principal centro de poder en la península yucateca.

Vestimenta

Gran parte de la población estaba dedicada a las jornadas agrícolas, por ello usaron ropa adecuada a las condiciones necesarias, además la indumentaria dependía del nivel social. La mayoría de la gente vestía sencillamente: las mujeres con el sovon o hipil o una falda y su manto; y los hombres con una especie de calzón llamado patí. Sin embargo, la nobleza utilizaba ricos y complicados atuendos bordados con plumas y gemas, calzaba sandalias de mixa y lucía grandes tocados de plumas, además de collares, pectorales y pesados cinturones con incrustaciones de nácar y piedras grabadas. Otras prendas comunes entre los nobles fueron las faldas, capas cortas o largas, chaquetas (generalmente de piel de jaguar o algodón), adornos de conchas, caracoles y diseños geométricos. Aparte del tocado, algunos nobles y sacerdotes llevaban enormes orejeras, narigueras, brazaletes y anillos de jade, cuarzo y oro, y se perforaban la barbilla, bajo el labio inferior, para incrustarse un bezote.

Entre los accesorios había sombreros, turbantes, penachos, diademas y gorros cónicos. Por lo general el jade era muy utilizado hasta el 900 a. C. (aunque no desaparece) y posteriormente llega la joyería de oro.

Podemos imaginar, por las pinturas murales de Bonampak, la riqueza y suntuosidad que irradiaban estos atavíos en las ceremonias y también en las batallas, en donde los guerreros añadían al vestuario sus armas, escudos y cotas o chalecos protectores también profusa y bellamente adornados.

Para teñir sus artículos indumentarios utilizaron diversos colorantes. Los más importantes fueron:

De origen mineral

De origen vegetal

  • Añil (Indigofera sufruticosa e Indigrofera guatemalensis), de estas dos (atapulgita y añil) se piensa que los mayas sacaron el azul maya (su color característico).

De origen animal

Estos colorantes fueron obtenidos a través de cultivos o por el comercio.

La mujer y su posición social

La mujer tuvo posiciones elevadas en la sociedad y algunas fueron gobernantes. Las mujeres eran muy importantes para la economía familiar, pues elaboraban utensilios de cerámica, diseñaban piezas en barro o esculpidas o talladas a modo de escultura, y tejían el algodón para confeccionar vestidos. También criaban animales para comer o como mascotas y se encargaban de elaborar comidas y bebidas para las fiestas religiosas. No participaban en ceremonias religiosas donde se efectuaban sacrificios humanos, excepto en ciertas fiestas donde acudían las ancianas.

En el Posclásico las mujeres no participaban en el autosacrificio, pero en el Clásico sí, al menos las de alto rango.

Para los mayas, el kamnicté (matrimonio) era constituido por arreglo de los padres y tenía fines económicos o de alianza. Un claro ejemplo de esto fue la relación sanguínea que unía a los gobernantes de Tortuguero y Palenque,2 ya que Pakal II se habría casado con la Reina Roja de Tortuguero,3 lo que sin duda, motivó el sentimiento expansionista de Pakal II, y consolidó a Tortuguero como una barrera de defensa y contradefensa de Palenque.4

Además, entre otras costumbres, el hombre recién casado vivía bajo las órdenes del suegro en un período variable, pero que, en ocasiones, podía llegar a ser de cinco años.

Rasgos físicos

Una investigación realizada por el estadounidense Sylvanus G. Morley sobre la población maya yucateca arrojó que la estatura media era de 154,61 cm y 142,65 cm, el peso de 52,86 kg y 50 kg y el índice cefálico medio era de 85,8 y 86,8 para hombres y mujeres respectivamente.[cita requerida]

De acuerdo con las evidencias arqueológicas y etnográficas, se deduce que los mayas tenían (y tienen) la cabeza ancha (braquicéfalos), nariz aguileña, el pelo negro y lacio, los pómulos salientes, la frente amplia (ancha y plana) y los ojos almendrados (con un pronunciado y notable pliegue en los párpados que les da un toque marcadamente oriental) de color oscuro. El cuello es corto y los hombros son anchos.

Las características de estos grupos eran modificadas por influencias mágicas y/o rituales, ya que modificaban la posición de los ojos para obtener una vista estrábica causada (según Diego de Landa), con cuentas de cera que los padres ponían enfrente de los ojos de sus hijos. La deformación del cráneo era practicada en los niños aprovechando que los huesos, entre la primera semana de nacidos y los dos años, no están soldados y son moldeables (había dos variantes de deformación del cráneo); la deformación del cráneo por alargamiento se efectuaba mediante la colocación de dos tablas, una en la frente y otra atrás (estas deformaciones se practicaban en los recién nacidos de ambos sexos y de todas las clases sociales). Otras costumbres (pues más que modas tenían fines mágico-espirituales) eran la pintura corporal (como los tatuajes en pecho, brazos y piernas), la excoriación o escarificación (técnica que consiste en causar cicatrices con fines decorativos), el limado y perforación de los dientes para colocar piedras semipreciosas (pedacitos de jade, obsidiana o pirita) y adornos como orejeras (especie de aretes), pectorales, bezotes (en un agujero hecho debajo del labio inferiror), penachos, etcétera. Es importante destacar que el tatuaje y la escarificación fue prerrogativa de los señores, sacerdotes y guerreros distinguidos.

Mucha de esta información viene del fraile español Diego de Landa, quien vivió en la época de la Colonia. Durante su estancia destruyó mucha documentación maya (auto de fe de Maní), aunque al final escribió un libro acerca de esta civilización (Relación de las cosas de Yucatán).

cultura azteca

Llegada a la Cuenca de México

Primera página del Códice Boturini.

Los mexicas fueron la última gran migración chichimeca al Altiplano Central, lo cual ocurrió entre los siglos XII y XIV. El mito mexica oficial enuncia su origen mítico en Aztlán, una isla originaria de donde partieron por designios divinos. La evidencia histórica muestra — a excepción de las hipótesis de Wigberto Jiménez Moreno y Paul Kirchhoff que las sitúan en la isla de Mexcaltitlán Nayarit o en el sur de Guanajuato, respectivamente — que la idea de Aztlán responde como muchos otros simbolismos y difrasismos mexicas, a una concepción mítica y arquetípica del islote de México-Tenochtitlan, en el que el mito se fraguó ya con el esplendor de dicha urbe, además de que las fuentes documentales mencionan una asimilación de lo mesoamericano desde las primeras etapas de la migración. Según los mexicas, la salida de la isla se hizo en siete grupos o calpultin del que era el más fuerte los huitznahuaque, que tenían como dios tutelar a Huitzilopochtli, acompañados de los teomamaques o sacerdotes que portaban los diversos tlaquimilollis o bultos sagrados, que contenían despojos de los antepasados o diversos objetos muy sagrados para las aún tribus.

El Códice Boturini enuncia la ruta oficial hecha por los mexicas, que incluyó sitios de Hidalgo y México de los que fueron sucesivamente expulsados. Para este tiempo muchos altépetl ya contaban con siglos de asentamiento y con un grado superior de civilización y asimilación de la tradición mesoamericana, de la que los mexicas abrevarán todo su conocimiento. El altépetl de Texcoco de los acolhúas incluso en la etapa de mayor esplendor mexica siguió conservando supremacía intelectual sobre México-Tenochtitlan (con una amoxcalli o casa de los libros esplendorosa) y una postura moral sobre los mexica de tipo noble y como poseedores de una toltecáyotl más antigua.

Al arribar a la Cuenca de México los mexicas encontraron un panorama político complejo y asentado, así como el sometimiento por parte de los tepanecas de Azcapotzalco a casi todos los altepetl. Luego de salir expulsados de Chapultepec por los altépetl de Azcapotzalco, Xaltocan, Culhuacan y Xochimilco, se asientan en Tizapan, dominio territorial de Culhuacan, el cual abandonan por la dureza de las condiciones y un enfrentamiento con los culhuacas, yendo hacia la región de Texcoco antes de elegir un islote donde ya existían asentamientos previos, según evidencias arqueológicas.

Según la historia oficial aceptada, en un islote al poniente del Lago de Texcoco, fundaron los mexicas México-Tenochtitlan en el año 2 Calli o 1325 en donde se cumplió, según el mito oficial, la profecía de un águila devorando una serpiente sobre un nopal. Ahora se sabe que los mexicas se establecieron previamente en diversas poblaciones, incluso fundaron algunas ciudades (como ejemplo Huixachtitlán), la información codificada en los documentos revela que ya habitaban el islote desde 1274. El asentamiento final incluyó la aceptación de Azcapotzalco como altepetl supremo, tributándole periódicamente y una condición general de obediencia. El islote estaba crecido de tulares, carrizos y una rica diversidad acuática que les permitirá la subsistencia así como una posición militar estratégica, si bien los primeros años sus condiciones de vida serán precarias.

Los mexicas y la guerra

La religión mexica enseñó que era necesario apaciguar a los dioses con sacrificios humanos. Por eso, explica el historiador Víctor W. von Hagen

"La guerra y la religión, al menos para los aztecas, eran inseparables. Pertenecían la una a la otra. . . . Con el fin de obtener apropiados prisioneros-víctimas que sacrificar a los dioses, había incesantes guerras pequeñas e incluso su armamento estaba dispuesto para incapacitar no para matar, todo para obtener el alimento para los dioses la sangre y el corazón.”

En el año 1486, más de 20.000 prisioneros-víctimas fueron juntados para la dedicación de la gran pirámide del dios Huitzilopochtli. Entonces, a una tras otra de las víctimas se les arrancó el corazón, para ser ofrecido al dios.[cita requerida]

Territorio

La Cuenca de México en el Posclásico tardío.

Localización

México-Tenochtitlan estaba ubicado sobre un islote al occidente del Lago de Texcoco, en la zona lacustre de la Cuenca de México. El dominio mexica ocupó la mayor parte del centro y sur de la actual República Mexicana, se extendía, desde el poniente del valle de Toluca, abarcando casi todos los estados de Veracruz, Puebla, en el centro, Hidalgo, México y Morelos, en el sur; gran parte de los estados de Guerrero y Oaxaca, así como la Costa de Chiapas hasta la frontera con Guatemala. Sin embargo, quedaban fuera de su dominio los señoríos de Meztitlán (en Hidalgo), Teotitlán y Tututepec (en Oaxaca), purépechas (en Michoacán), Yopitzingo (en Guerrero) y Tlaxcala.

La Cuenca de México es una entidad geográfica de más de 7800 kilómetros cuadrados de superficie que se localiza en la parte meridional del Altiplano Central en la República Mexicana. Se trata de una cuenca limitada por cadenas de altas montañas en forma de anfiteatro, que tenía en medio un sistema lacustre integrado por los lagos Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco. Donde el nivel era bajo y las aguas dulces, como en los lagos de Xochimilco y Chalco, era posible el cultivo chinampero. Entre los 2270 y los 2750 metros sobre el nivel del mar está comprendida la zona de somonte, cuyas tierras fértiles son propicias para el desarrollo de bosques así como para la práctica agrícola extensiva. A partir de los 2750 metros sobre el nivel del mar las laderas están dominadas por bosques de coníferas y pobladas por fauna mayor. Pese a estar situada al sur del Trópico de Cáncer, la cuenca de México contaba en la época prehispánica con un clima templado con precipitaciones medias de 700 milímetros anuales.

Estado

Comentarios: 5
  • #5

    Me gusta el gris. (viernes, 28 septiembre 2012 10:15)

    JAAAAIMEEE :D muy padre tu blog.

  • #4

    Jaime (jueves, 27 septiembre 2012 23:07)

    Muy bUrna pagina

  • #3

    cds4488americas (jueves, 27 septiembre 2012 21:08)

    muy buen blog :D me gusto mucho

  • #2

    Marianita Diaz (jueves, 27 septiembre 2012 21:03)

    Me gusta =)

  • #1

    rmjgc4474americas (jueves, 27 septiembre 2012 21:00)

    muy buen blog con informacion necesaria!

Comentarios: 3
  • #3

    cds4488americas (jueves, 27 septiembre 2012 21:04)

    Muy buena informacion, me gusta la foto de portada :D

  • #2

    andres barajas (jueves, 27 septiembre 2012 21:03)

    muy lindo y mucha informacion interesante ;)!!!!!

  • #1

    akcm4558americas (jueves, 27 septiembre 2012 20:55)

    Contiene buenos datos jaime :'D
    Muy buen blog :3